Salón de Frankfurt: la generación perdida

19/01/2010

Por Daniel Messeder
Desde Frankfurt

La presentación de la nueva Volkswagen Eurovan en el Salón de Frankfurt podría dejar a los brasileños con complejo de inferioridad. Esta van es tataranieta de la Kombi que aún hoy se sigue produciendo en Brasil.

La nueva Eurovan viene con control de estabilidad, aire acondicionado digital para los pasajeros traseros, caja secuencial DSG de doble embrague y motores biturbo. Eso sin mencionar el sistema de tracción integral 4Motion.

La Eurovan 2010 es sólo un ejemplo de cómo estamos atrasados en nuestra región. Y no fue un caso aislado en la exposición alemana, la mayor del planeta.

En el propio stand de Volkswagen, la nueva generación del Polo estrenaba su versión de tres puertas. El Polo que se comercializa en Brasil –y que nunca llegó a la Argentina, donde hasta hace poco se fabricó el viejo Polo Classic- se está quedando atrás tanto en técnica –tiene plataforma PQ24, contra la PQ25 del nuevo Polo- como en diseño. En vivo, impresiona incluso mucho mejor que el nuevo Golf VI.

En la parte mecánica surgen más motivos para la envidia: nuevo motor 1.2 TSi (turbo con inyección directa) de 105 caballos y caja secuencial de doble embrague DSG de siete marchas. El Polo brasileño se conforma con el 1.6 Flex y transmisión automática I-Motion, de cinco marchas.

Y los planes de la marca no son alentadores: “El nuevo Polo no irá para el Mercosur”, afirmó un ejecutivo de la marca. La explicación ya nos cansamos de oirla: “Costos”. Por eso, el Polo brasileño sufrirá un “restyling casero” de aquí a dos años, siguiendo la línea del nuevo Fox que se lanzará en Brasil en octubre (llegará a la Argentina a mediados del 2010).

En cuanto al Golf VI, las chances de tenerlo en el Mercosur son mayores. El modelo será fabricado en México para atender al mercado norteamericano y podrá ser importado desde allá con arancel cero. La nueva familiar del Golf –que aquí conocemos como Vento Variant, importada de México- también se expuso en Frankfurt, pero todavía sigue sin fecha confirmada de llegada.

Opel presentó en el salón alemán al nuevo Astra (foto de arriba). Lamentamos el hecho de que General Motors Mercosur no comparta más tecnología con Opel, que acaba de ser vendida en su mayor parte a la canadiense Magna. El hatchback compacto evolucionó mucho en diseño y calidad de terminación. Su interior está inspirado en el Insignia (sucesor del Vectra en Europa). El panel central impresiona por la cantidad de botones, pero su uso parece ser amigable.

En términos de espacio y de diseño, nos arriesgamos a decir que el nuevo Astra quedó mucho más atractivo que el Golf VI. Debajo de la carrocería, la estrella es el motor 1.6 turbo de 180 caballos, con cambio manual de seis marchas.

En el Mercosur, la línea Vectra GT (como se llamó acá al ahora retirado Astra europeo) debería dejarle el lugar en el futuro al hatchback del Chevrolet Cruze, un auto de construcción más simple que el nuevo Opel.

Nuestro Citroën C3 también acaba de quedar desactualizado en Europa. La nueva generación creció ocho centímetros y ganó un parabrisas panorámico que invade el techo. El diseño quedó más agresivo -para agradar al público masculino- y el panel de instrumentos abandonó el velocímetro digital a favor de un tablero más convencional, mucho más atractivo.

El nivel de terminación subió algunos grados, mientras que el espacio interior mejoró poco: atrás sigue siendo un poco justo para las piernas. Citroën de Brasil asegura que el nuevo C3 no será producido en la región por una cuestión de costos, pero los proveedores de la marca francesa indican que hay estudios para la producción del modelo en Rio de Janeiro en 2010.

El lanzamiento del C3 Picasso –que ocurrirá en el 2010, con una versión aventurera que tendrá un nombre exclusivo- refuerza esa tesis, puesto que el monovolumen utiliza la misma plataforma del C3 hatchback, lo que facilita (y abarata) el proceso.

A pesar de que el consumidor de nuestra región no tiene el poder adquisitivo del europeo –motivo siempre alegado por las marcas para no traer sus nuevos proyectos-, hay gente que siempre apuesta a traer productos inéditos. El principal lanzamiento de Renault en Frankfurt no estará disponible en Europa occidental, apenas en algunos países del Este. Se trata del Fluence, versión sedán del nuevo Mégane III.

En dimensiones creció sustancialmente (tiene 4,62 metros de largo y 2,70 metros de distancia entre ejes), con el énfasis puesto en el espacio interior. Pese a ello, la cabina parece no haber crecido en la misma proporción (ya era espaciosa en el Mégane II y lo continúa siendo).

El diseño frontal es exclusivo del sedán, con una parrilla y faros diferentes a los del Mégane III hatchback. Pero la parte trasera quedó demasiado conservadora. El auto agrada al verlo en vivo, aunque dé la impresión de haber crecido más allá de la cuenta, quedando un poco desproporcionado.

Por dentro, el mayor problema es haber mantenido muchas piezas del Mégane II, como la palanca de cambios y el botón de arranque (lo que remarca su filosofía de “auto para países emergentes”). El cuadro de instrumentos es simplón y tampoco ayuda a despertar el deseo de compra, algo fundamental para enfrentar, por ejemplo, al Honda Civic.

La producción del Fluence en la Argentina comenzará a fines del 2010, con motores 1.6 de 16 válvulas y 2.0 de 16 válvulas.

Si el Fluence tiene poco para aportar al segmento, la gente de Ford sin dudas agitará la categoría de los autos chicos con el nuevo Fiesta.

Por lo que vimos en Frankfurt, el hatchback que será producido en Brasil en el 2011 tiene todo para agradar al público. El diseño es atrevido y muy atractivo. El interior es tan interesante como la carrocería. El cuadro de instrumentos tiene molduras que se destacan del panel y la consola tiene botones dispuestos como en el teclado de un teléfono celular. La terminación será simplificada en el auto brasileño (el Fiesta europeo tiene la parte superior del panel en plásticos blandos y la palanca de cambios del Focus II), pero el Fiesta local también traerá novedades debajo del capot: la versión más equipada usará el motor Sigma 1.6 16 válvulas que estrenará el Focus II en diciembre.

¿Quién sabe? El Fiesta tal vez sirva como ejemplo para que Volkswagen traiga el nuevo Polo y Citroën el nuevo C3.

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