Opel Insignia ecoFLEX, prueba en las cercanías de Heidelberg

Ayer fue la presentación en Heidelberg del nuevo Opel Insignia ecoFLEX y allí estuvimos para traeros las primeras impresiones de la nueva berlina verde del fabricante alemán. El día estaba dividido en dos partes: conducción económica y conducción deportiva.
Esto es porque en Opel no han querido hacer un coche verde aburrido. A las ya buenas cualidades del chasis del Opel Insignia se suma una estudiada aerodinámica con el motor 2.0 CDTI CleanTech, con una entrega de potencia de 160 CV cuando gira a 4.000 rpm y un par máximo de 350 Nm disponibles entre las 1.750 rpm y las 2.500 rpm (380 Nm con el Overboost).
Este nuevo motor no sustituye al actual 2.0 CDTI, ya presente en otros modelos de la gama, sino que se añade como una opción más. Se asocia exclusivamente a una caja de cambios de seis velocidades optimizada, con la primera y segunda relación más cortas y una sexta marcha más larga. Incluye el testigo de cambio óptimo de marcha en el cuadro de mandos.
Gracias a los retoques en la aerodinámica del Opel Insignia ecoFLEX (parrilla cerrada, spoiler delantero más pequeño, sellado del radiador, depósito de combustible carenado y altura rebajada) y a los que se han hecho en el motor, su motor se sitúa en 5,2 L/100 km frente a los 5,8 L/100 km del 2.0 CDTI normal y de igual potencia.
Las emisiones también se reducen, bajando hasta los 136 g de CO₂/km (154 g/km en el otro 2.0 CDTI de 160 CV), lo que le permite postularse como la berlina no-Premium con mayor potencia dentro de las disponibles dentro del Plan 2000E y convirtiéndose, siempre desde mi punto de vista, en una opción a tener en cuenta en caso de buscar una berlina que se acoja a este plan.
Al haber sólo una opción de motor, la elección pasaba por elegir la carrocería de cuatro o cinco puertas, cosa que era totalmente irrelevante para la prueba, puesto que en ambos casos las cifras son idénticas. Así que la elección fue el color Rojo Manzana (gustos personales).
En esta primera parte de la prueba, la ruta de unos 100 km aproximadamente, transcurría entre Autobahn, carreteras secundarias y alguna que otra travesía por poblado, circulando en Frankfurt y Heidelberg. El reto era conseguir el menor consumo medio siguiendo las indicaciones del navegador, con el añadido de las obras y el tráfico denso provocado por ellas.
Sinceramente, cuando me puse al volante del Opel Insignia ecoFLEX pensaba que para conseguir unos consumos tan reducidos había que encontrarse con todas las variables ideales para tal cometido. Pues no, a pesar de las complicaciones que se nos presentaron, el motor 2.0 CDTI CleanTech se mostró como un auténtico mechero.
En lugar de hacer una conducción eficiente en toda regla, procuré conducir lo más normal posible y con el climatizador puesto, aunque siempre atendiendo a las indicaciones del avisador de cambio de marcha. Esto lo hice así por el simple hecho de comprobar si tan eficiente es este motor como nos lo presentan.





