El nuevo Fiat 500

29/09/2009

En el principio de la post guerra, la FIAT era comandada por Vittorio Valetta, a quien se le había confiado el reto de motorizar a la nueva Italia Republicana. Pero la empresa disponía de un capital tecnológico modesto, sea por el ya comentadao estancamiento proyectual, o por los bombardeos que la habían golpeado severamente.

Es cierto que si en los años’30 el proyecto Topolino era apenas innovativo, en los años ’50 fue superado. La disminución de las ventas, y los pocos vehículos exportados, contribuyeron a hacer comprender a la dirigencia empresarial de la necesidad de construir un vehículo más moderno y económico.

Valletta, entonces encarga a Dante Giacosa la realización de un nuevo vehículo

Y es justamente en esta dificultad, que Giacosa se destaca como el hombre justo para el puesto es ese momento. Quizás no es un gran innovador, pero Giacosa es un hombre fuertemente pragmático, que se dispondrá a realizar una gran tarea con los medios que dispone la empresa.

La idea sobre la cual trabajar, llega inesperadamente por parte de Hans Meter Bauhof, un joven empleado alemán de la Deutsche-Fiat de Weinsberg, que en el año 1953, envía a la casa de Turín los diseños de un pequeño automóvil para dos personas, inspirada en las formas del célebre escarabajo, motorizada con un propulsor a dos tiempos. Respecto al Escarabajo, el volumen se reducía casi a la mitad y también en número de puestos a ocupar que serían dos en lugar de cuatro, y además sería a tracción y motor trasero.

Giacosa examina el proyecto de Bauhof, inmediatamente desaprueba el motor, pero en cambio la carrocería y el esquema técnico le parecen perfectos para obtener un bajo costo de producción. Los tiempos necesarios para proyectar y poner en marcha un motor diferente no son compatibles con la urgencia de poner un nuevo modelo en el mercado, por lo tanto Giacosa decide realizar un 500 de carrocería pero que contuviera el viejo motor del Topolino, y es así como nace el Fiat 600, un híbrido entre el pasado y el futuro, que la Fiat pone en venta en el año 1955, obteniendo un éxito inmediato.

Una vez contentada a la empresa y con la cadena de montaje funcionando a pleno ritmo, Giacosa puede dedicarse con calma al motor del Nuevo 500.

Son terminadas y probadas las unidades prototipo y motor de cuatro tiempos a gasolina, y mecánica de dos cilindros refrigerada mediante aire forzado, con varias configuraciones, de las cuales es elegida la del motor longitudinal con dos cilindros paralelos, refrigerado por aire forzado, 479 cc de cilindrada- 13 CV. Para reducir las vibraciones producidas a causa de la configuración de los cilindros, el motor se monta sobre muelles anclados a una barra transversal posterior que será pronto una de las características más destacables del Fiat 500.

La primera serie

El automóvil se presenta al público el 4 de julio de 1957 con el nombre de Nuevo 500 para subrayar su descendencia del 500 Topolino que llegó a su serie C y había salido de producción pocos años antes. La velocidad máxima sería de 85 km/h, y el precio de lanzamiento (alto comparado a el del Fiat 600) de 490.000 liras.

Las terminaciones de la primera serie son verdaderamente espartanas, faltan sobre todo los cromados (muy solicitados por los italianos de aquellos años). Las luces con un único comando Bosch de seis posiciones, los vidrios fijos con dos deflectores laterales que abriéndolos a pleno eran molestos a las manos sobre el manillar. El techo es sustituido por una amplia capota de tela que descendía casi hasta el comienzo del cofre posterior. La tracción es posterior, como casi todos los vehículos de la época, las suspensiones son las mismas que las del Fiat 600, al igual que los indicadores de dirección laterales.

El vehículo tiene una fría acogida, dado que da una sensación demasiado básica, y también las prestaciones son motivo de crítica: el motor poco elástico, la potencia modesta, la velocidad máxima es demasiado baja.

Bastaría poco para contentar a la clientela y en el mes de septiembre del mismo año sale una versión levemente mejorada, pero que no cumple con los objetivos de los posibles compradores; es entonces cuando se piensa en una mejora sustanciosa y se trabaja sobre el motor y sobre el equipamiento. En el mes de noviembre la Fiat vuelve a sacar a la venta dos nuevas versiones Nuevo 500 Económico y el Nuevo 500 Estándar, presentándolos en el Salón del Automóvil de Turín.

El 500 económico

Presentado en noviembre de 1957 en el salón de Turín es casi idéntico al de la primera serie, pero lleva el motor de 15 CV de potencia máxima y algunos pequeños detalles. Alcanza los 90 km/h, y el precio baja hasta las 465.000 liras.

El 500 standar

Presentado en noviembre de 1957 conjuntamente con la versión económica, en el salón de Turín, y es con la simpatía de este modelo, que Fiat pretende relanzar el Fiat 500 y cautivar a los clientes italianos.

Con un motor de 15 CV alcanza los 90 km/h, con detalles de interior y cromados en el exterior. El precio fijado es de 490.000 liras.

Con este modelo de vehículo, se inicia el boom del 500 que culminará en los años 1960 con la versión D. El pequeño vehículo agrada, las ventas suben con rapidez, y se convierte en un fenómeno social a la par del Fiat 600 o tal vez mayor, dado que lo compra tanto el que no se puede permitir otra cosa, como quien podría permitírselo todo.

El 500 sport

Es presentado en 1958 para ofrecer un vehículo con mayor brío a los apasionados, y para relanzar posteriormente las ventas de otras versiones gracias al éxito de la imagen obtenida en ambientes deportivos con campeonatos de la misma marca, y participaciones importantes en otros de su categoría.

Las modificaciones que atañen al motor y la carrocería son numerosas. El 500 sport, es reconocido rápidamente por el techo en metal rígido, sin capota y por los detalles de pintura de la carrocería. El motor que aumenta su cilindrada hasta los 499,5 cc, la potencia sube a 21,5 CV y la velocidad supera los 105 km/h. El motor posteriormente será adoptado por las versiones D, F, L. El precio fijado sería de 560.000 liras.

Poco después llega el vehículo equipado con techo solar, el precio sería menor que para la versión de techo rígido 495.000 liras, dado que por aquellos años el costo de producción de los automóviles estaba ligado casi solo a la cantidad de chapa utilizada.

Ya en los primeros meses después del lanzamiento, se producen los primeros encuentros deportivos del 500 Sport y sería vencedora en muchos de ellos por ejemplo en las 12 horas de Hockenheim de 1958, donde se clasifica en los primeros 4 puestos de la categoría hasta 500 cc, incrementando con todo esto el interés del público sobre toda la gama tal y como lo esperaba la empresa.

El 500 transformable y el 500 techo solar

En 1959 el 500 es homologado para cuatro plazas y es presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra, en dos nuevos modelos que sustituyen respectivamente al 500 económico y el 500 estándar.

En octubre del mismo año la gama se adecúa al nuevo Código de tráfico; a partir de ahora los faros sobresaldrían de la carrocería, las tomas de aire bajo los faros serían eliminadas y en su lugar se colocarían los intermitentes frontales que servirían también como luces de posición, los faros traseros cambian de la forma redonda a la que asemeja a una gota y los faros posteriores serán semejantes a los del Fiat 600.

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